Motivación
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Empresario y filántropo, encontró en República Dominicana un propósito: honrar sus raíces cubano-españolas mientras contribuye a la transformación del panorama inmobiliario nacional.
La energía y la actitud genuinamente positiva de Edward De Valle II se hicieron evidentes desde el primer contacto. Cercano, afable y receptivo ante la solicitud de esta entrevista, asumió el diálogo con una disposición abierta y reflexiva. Esa misma actitud, como él mismo confirmó a través de sus respuestas, ha sido un hilo conductor en su proceso de toma de decisiones asertivas y en la construcción de una trayectoria marcada por el éxito empresarial, la visión integral y un firme compromiso social.
Su historia es un relato de redescubrimiento. Bisnieto del doctor Alfredo Zayas y Alfonso, expresidente de Cuba, lleva en su ADN una fuerte vocación de servicio y una mirada estratégica de largo alcance. Sin embargo, su camino no ha sido la política, sino el liderazgo empresarial. Con más de 25 años de carrera internacional y tras encabezar proyectos emblemáticos como la expansión de la revista Forbes en la región, De Valle ha puesto su experiencia al servicio del desarrollo hotelero dominicano, representando al país con la pasión de un embajador.
“Para mí el éxito implica una responsabilidad mayor: la de replicar un legado de excelencia”. Así se refiere al hablar sobre el resultado de su decisión de establecerse en República Dominicana, la cual se produjo casi como una revelación.
“Estaba frente a una ventana en Santo Domingo y me llegó un recuerdo, una sensación muy clara: tenía que replicar lo que mi abuelo hizo en Cuba. Quería hacerlo aquí, no desde la política, sino desde los negocios”, confiesa.
Esa conexión con su historia familiar lo llevó a convertirse en un firme defensor del mercado dominicano ante líderes empresariales de talla internacional, como Steve Forbes. “Quería traer marcas internacionales y demostrar que República Dominicana sí es un país válido y confiable para invertir”. Y así lo hizo.
De la galería de arte al sector hotelero
La trayectoria de De Valle es también una lección de resiliencia. Tras una exitosa etapa en los medios de comunicación, una situación personal vinculada a la salud de su madre lo llevó a establecerse en Santo Domingo y abrir una galería de arte que terminó convirtiéndose en un espacio de observación y aprendizaje profundo.
Fue allí donde identificó vacíos estructurales en el sector inmobiliario hotelero. “En lugar de continuar buscando inversionistas para proyectos ajenos, decidí convertirme en el motor del cambio”. Y así comienza a gestarse otra historia.
De Valle ha sido pionero en la introducción de marcas internacionales, representando a Wyndham Hotels and Resorts y creando un portafolio que incluye Super 8 By Wyndham Manzanillo, Wyndham Garden Montecristi, y el Gran Hotel Europa. Su enfoque busca mejorar la calidad de vida de los dominicanos.
“Quiero crear un hotel a 30 minutos de cada centro económico en el país”, afirma con determinación, aspirando a que los dominicanos puedan disfrutar de unas vacaciones accesibles y de calidad. Este proyecto es parte de su visión 20-30, que busca establecer una red de hoteles económicos y sostenibles en todo el país.

De Valle ha sido pionero en la introducción de marcas internacionales, representando a Wyndham Hotels and Resorts.Fuente externa
Fundación De Valle: promesa que salva vidas
El aspecto más íntimo y sensible de su legado se manifiesta en la Fundación De Valle, inspirada en una promesa personal y en el impacto de la crisis del VIH durante los años ochenta. Desde entonces, ha dedicado tiempo, recursos y convicción a apoyar a niños y adolescentes que viven con esta condición en el país, y más allá del acceso a tratamientos médicos, centra sus esfuerzos en el acompañamiento emocional y psicológico.
“Ya no se trata solo de medicina, sino de cómo ayudamos a un adolescente a desarrollarse con normalidad, a construir relaciones sanas y autoestima”, explica De Valle, destacando su colaboración con instituciones como Casa Rosada y la Clínica de la Familia, en La Romana.
Una nueva cultura de negocios
Con la franqueza que caracteriza a los líderes globales, Edward De Valle reconoce que adaptarse al mercado local no fue un proceso inmediato. Sin embargo, destaca con optimismo una transformación impulsada por las nuevas generaciones. “La gente joven en República Dominicana ya no hace negocios como antes. Operan con estándares internacionales, no aceptan trampas, son estrictos y profesionales. He aprendido a creer más en la juventud”, asegura con la satisfacción de quien va marcando una huella.





